7 de enero… comenzamos!

comilonas navideñasPues sí señores, estamos en 2015 y la navidad ha terminado… y con ella el comer de más, el beber.. en fin, se acabaron los excesos! Toca cuidarse.

Yo soy de esas personas que no entienden la navidad sin sus turrones, su roscón de reyes… pero claro, después de estar todo el año luchando por lograr un peso adecuado y quemar la grasa de determinadas zonas dije.. uff, no puedo tirar todo por la borda en 15 días… así que me organicé un gran plan para no subir de peso (y por si acaso, pensé también en un plan B y un plan C…).

Mi plan A era comer bien todos los días, con excepción de las comidas clave navideñas (cena de Nochebuena, comida de Navidad, cena de Nochevieja, comida de Año Nuevo y comida de Reyes), y por supuesto hacer ejercicio todos los días (ya lo contaré con más detalle en alguna otra entrada, pero normalmente yo voy al gimnasio de lunes a jueves y algunos sábados y últimamente, para darle un empujoncillo a la grasa localizada que no se quiere ir, hago algo de cardio suave en ayunas todos los días) . Pues ese era mi plan A, perfecto y maravilloso.. pero claro… mi madre todos las navidades prepara la bandeja con todos los turrones, bombones, peladillas, mazapanes… y claro, una tiene fuerza de voluntad, pero tampoco es de piedra…

Pues para eso estaba el plan B. Comer sano todos los días excepto: cena de Nochebuena, comida de Navidad y picoteo de todo el día que no comemos más que guarradas…, cena de Nochevieja y comida de Año Nuevo, guarradas varias de la noche de Reyes y comida de Reyes.. y fines de semana (en mi día a día procuro comer sano entre semana y me doy libertad los fines de semana, sin volverme loca tampoco…). Y de nuevo, darle caña al ejercicio. Con esto era probable que cogiera algo de peso.. pero al menos no era volverme loca con la bandeja de turrón durante todas las navidades…

Y el plan C cuál era? Pues comer en navidad como si no hubiera mañana y ya después de navidades se veía que hacía jajaja.

Me quedé en el punto intermedio, plan B. El 24 por la mañana (es decir, justo antes de dar el pistoletazo de partida a los excesos) pesaba 54,5 Kg (mido 1,63 aprox). Tras la primera semana de navidad, el 31 por la mañana pesaba 54,8 Kg (300 gr más no es nada, así que perfecto). Mi día de peso normalmente es los viernes, pero no voy a hacer la tontería de pesarme justo el día después de dos días de comilonas porque no consiste tampoco en cogerse ahí una depresión…por eso me pesé los miércoles.

Total, que me toca pesarme este viernes para comprobar si esta última semana ha sido el desastre o no… aunque no sé si lo haré, porque como me viene pasando últimamente todas las navidades, me he cogido un catarrazo de los buenos y estoy hasta arriba de paracetamol… cosa que a mí me hace retener líquidos por un tubo y probablemente me haga pesar más…

Pero bueno, lo que sí tengo claro es que desde hoy comienzo de nuevo mi plan de vida saludable: comer sano y hacer muuuucho ejercicio (si el catarro me lo permite, que de momento me tiene a medio gas…).

Además los Reyes Magos, que me conocen muy bien, me han regalado un curso que me prepara para conseguir el título oficial de técnico en nutrición y dietética (hasta ahora soy aficionada a este mundillo, tengo mis cursos, pero ningun título oficial), así que… a cumplir con todo lo que aprenda! Nada de “en casa de herrero cuchillo de palo”.

Os animo a que desde hoy mismo, volváis (o comencéis) a la vida sana! Ya os iré mostrando poco a poco como hacerlo…

Hasta la próxima!

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