¡A por la Operación Bikini!

Operación Bikini

¡Hola a todos!

Acaba de pasar la Semana Santa… ¿cuántos de vosotros habéis aprovechado para pisar por primera vez en el año la playita?

Vale, y ahora… qué levanten la mano todos aquellos que se han deprimido al ponerse el bikini o el bañador… en mi gimnasio desde luego muchos, porque de repente se ha llenado…

Pues sí señores, el verano se acerca y estoy segura de que muchos de vosotros se acaba de dar cuenta de que durante estos meses en los que andamos bien tapados se ha dejado un poquito…

 Por supuesto sé que muchos os cuidáis siempre, coméis sano, hacéis ejercicio… pero para los que no… tranquilidad, ¡aún estamos a tiempo de hacer algo con los michelines!

 Vaya por delante que os aconsejo que desde ya os planteéis llevar un estilo de vida saludable, y así el próximo año no tendréis que andar estresados por los kilos de más…

 Pues os voy a dar algunos consejillos para llegar al verano con un cuerpo 10… Eso es lo que dicen todas las webs por ahí, ¿no? Yo mejor no os miento… si os habéis dejado demasiado, no vais a conseguir la receta milagrosa que de aquí a 3 meses os convierta en modelo de pasarela. Pero sí podemos mejorar, y mucho, y así estar más agusto con nosotros mismos cuando nos pongamos de nuevo el traje de baño. ¡Comienza la Operación Bikini!

 Aquí van mis consejos:

  •  Cena ligero: si eres de los que cena en abundancia, te recomiendo que cambies eso ya mismo. No quiero decir que haya que morirse de hambre por las noches, sino que hay que hacer una cena ligera. Con este cambio ya notarás una gran diferencia.
  • Desayuna fuerte: si cumples lo anterior, esto vendrá solo. Te levantarás con hambre, y el desayuno es el momento perfecto para llenar nuestro cuerpo de energía. Fruta, un lácteo, pan o avena, algo de pavo…
  • Haz mínimo 5 comidas diarias: no te va a servir de nada obviar el desayuno o la cena. Llegarás a la siguiente comida muerto de hambre y comerás lo que pilles. Además de que estarás haciendo que tu metabolismo se vuelva lento y ahorrador. 5 ó 6 comidas al día, con menos cantidad de comida, harán que tu metabolismo esté mucho más activo y que no llegues con un hambre voraz a la siguiente comida.
  • Bebe agua: mucha, mínimo 2 litros, no lo olvides. Bajarás de peso, te sentirás más saciado, evitarás la retención de líquidos…
  • Olvídate de las dietas milagro: no funcionan y son muy perjudiciales para la salud. Si una dieta te promete adelgazar 5 kilos es una semana… es mentira, y si los bajas, ten por seguro que a la siguiente semana subirás 10.
  • Ah, que el milagro viene en forma de pastilla… ¡No, no y no! ¿Pastillas? ¿Estás enfermo acaso? Entonces mueve el culo y déjate de pastillas “milagrosas” que no te hacen ningún bien.
  • Adiós refrescos, hola té: olvídate de los refrescos, no te aportan nada bueno. Y si evitas el alcohol todo lo posible, mejor, ya que solo tiene calorías vacías, es decir, engorda pero no te aporta ningún nutriente. Aficiónate al té. El rojo ayuda a quemar grasas, el verde a eliminar líquidos. Toma ambos tipos todos los días y notarás la diferencia.
  • Destierra al salero y haz un hueco a las especias: los alimentos ya tienen de por sí sal. Si encima consumimos alimentos precocinados, en lata… más aún. Así que nada de añadir sal a la comida a la hora de cocinarla. Experimenta con las especias: son mucho más sanas, no engordan y darán mucha más variedad de sabores a tus platos.
  • La salsa para la pista de baile: cuidadito con las salsas. La mayoría de ellas son muy calóricas. Ya te lo dije antes, si quieres dar sabor a la comida, utiliza especias. Y si estás empeñado en usar una salsa… puedes permitirte algunas menos calóricas como la mostaza.
  • ¡Fritos no! A la plancha, al vapor, el horno… será por formas para preparar la comida… pero con litros de aceite… eso no te beneficia en nada…
  • ¿Dulces…? Sí, ¡en forma de fruta! Con la llegada del buen tiempo llegan también muchos tipos de fruta. Una fruta te quitará la necesidad de algo dulce.
  • A la rica ensalada, que no engordan… ¿no? Cuando se acerca el buen tiempo las ensaladas se convierten en un alimento más apetecible. Cuidado porque esto es un arma de doble filo. Las ensaladas son muy buenas y son grandes aliadas para bajar de peso. Pero puedes estar haciéndolo mal, primero, si solo te alimentas de lechuga, estarás privando a tu cuerpo de energía y de nutrientes necesarios; segundo, si te comes ensaladas llenas de carne, frutos secos, queso, litros de aliño… ten cuidado porque algunas ensaladas son más calóricas que cualquier otro plato.
  • Planifícate: si llegas a casa sin nada preparado y tienes que pensar en ese momento que vas a comer… probablemente escojas algo poco saludable y bastante calórico. Planifica tus comidas de la semana. De esta forma, puedes balancear tu ingesta diaria y siempre tendrás los ingredientes necesarios para lo que te toca comer ese día.
  • Distingue si tienes hambre o ganas de comer:  la sensación de hambre puede venir del estómago o de la cabeza.  Si viene del estómago aparecerá poco a poco y no será “hambre” por un dulce o un capricho concreto. Cuando nuestro cuerpo necesita comida nuestro estómago se queja. Si el estómago pide, dale alimento. No creo que te compense pasar un verano delgada pero enferma y sin energías por no comer… Si es la cabeza la que pide comida, la pedirá de manera brusca. Es decir, ese “hambre” aparecerá de una forma repentina y lo sentiremos por algún tipo de alimento concreto (normalmente poco saludable). Tendremos esa necesidad urgente de comer, “se nos hará la boca agua”, pero no es el estómago el que te está pidiendo comida. Esto no es hambre, son “ganas de comer”. Si quieres adelgazar, controlalo. Si aparecen las ganas de comer bebe un vaso de agua (es muy fácil confundir hambre y sed), sal a hacer ejercicio, distráete con lo que te apetezca o cómete una fruta.
  • Come despacio y en platos pequeños: aquí de nuevo actúa nuestro cerebro. El estómago no envía la señal al cerebro de que ya está lleno hasta 15 minutos después de comer. Por tanto, no te sentirás saciado hasta que pase este tiempo, por mucho que comas. Así que come despacio. Igualmente, si ponemos una cantidad normal de comida en un plato muy grande, nos parecerá poco e irremediablemente nos quedaremos con sensación de hambre. Si usamos un plato más pequeño, éste se verá más lleno y nuestro cerebro nos dirá, “eh, te vas a comer un buen plato de comida, no nos hace falta más”.
  • ¡Date un capricho de vez en cuando!: si eres demasiado estricto, probablemente acabarás pecando… ¡y a lo grande! Así que antes de volverte loco y atiborrarte a dulces, mejor date algún caprichillo de vez en cuando. Y después sigues con la vida sana ehh, ¡no vale que el capricho dure una semana!
  • Vida activa: lo he dicho tantas veces en este blog que ya tenéis que estar aburridos de leerlo. Lo mínimo, salir a caminar 5 días a la semana media horita, a paso ligero. Si tu forma física te lo permite, realiza 3 días a la semana un ejercicio cardiovascular más intenso (nadar, correr, alguna clase del gimnasio tipo spinning, zumba, step…), lo que quieras, pero si quieres adelgazar, 3 días de ejercicio cardiovascular a la semana. Y no te olvides nunca de los ejercicios de tonificación. Recuerda: un cuerpo con músculos tonificados consume más calorías por sí mismo que un cuerpo flácido.
  • Duerme bien: esto nos lo dicen siempre y no terminamos de entenderlo… primero, mientras estás durmiendo, no estás comiendo. Segundo, si duermes mal o pocas horas, te levantas con ansiedad. ¡Y la ansiedad es la principal causa de los atracones!
  • Para la próxima… ¡cuídate todo el año!: alimentación saludable y ejercicio habitual. Esa es la clave. Empieza ya y no tendrás que volver a tomar medidas “urgentes” cuando se acerque el verano.

 Ponte las pìlas. Empieza ya y verás como de aquí a verano te verás mucho mejor. Pero recuerda que debes hacer de estos consejos tus hábitos de vida. Si cuando pase el verano te olvidas de todo esto, el próximo año volverás a estar igual…

 ¿Cuántos de vosotros os ponéis desde ya con la “operación bikini”? ¿O sois de los que se cuidan todo el año?

 ¡Hasta la próxima!

8 comentarios en “¡A por la Operación Bikini!

  1. judicandy dijo:

    Como cuesta a veces, poner todo eso en práctica!!! En eso estoy yo… lo que está claro es que hay que moverse. De momento, en mi caso intento evitar los fritos y comida que no aporta más que grasa. Eso si, sin olvidarme de los caprichillos. 😉

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