Grasas saludables (III)

Frutos Secos

¡Hola a todos!

Hoy os traigo de nuevo una entrada de grasas saludables. Hoy hablamos… de frutos secos!

Los frutos secos han sido desterrados de las dietas de muchas personas que intentan adelgazar. Sin embargo, poco a poco vamos descubriendo que esto es un error, ya que los frutos secos poseen características que los hacen muy beneficiosos para su consumo diario, dado que son ricos en grasas saludables, proteínas, vitaminas, minerales y fibra.

En primer lugar, como ya digo en el título de esta entrada… los frutos secos son ricos en grasas saludables, es decir, en grasas insaturadas. Contienen también ácidos grasos oleicos y linoleicos, así como Omega 3. ¿En qué se traduce todo esto? En que son alimentos cardioprotectores, es decir, protegen nuestro corazón, ya que ayudan a bajar el colesterol malo y a subir el bueno.

Además, los frutos secos contienen antioxidantes como la vitamina C y la E, que ayudan a combatir los radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro y de las enfermedades degenerativas.

Debido a su contenido en ácido fólico, son perfectos para el síndrome premenstrual. Además ayudan a disminuir el estrés y la fatiga.

Si todo son ventajas… entonces empiezo desde ya a atiborrarme de frutos secos, ¿no? Si pretendes adelgazar… mejor no. ¿Cuál es el problema de los frutos secos? Que tendemos a comerlos y no parar hasta que no quede ni uno en la bolsa. Y los frutos secos son altamente calóricos. Por tanto, se deben comer pero con moderación, un puñadito y guardamos la bolsa.

El otro problema de los frutos secos es que habitualmente en las tiendas los encontramos tostados, con sal… el ideal es comerlos crudos, tal cuál salen de la cáscara. Si no encontramos esta opción, una alternativa es que sean tostados pero sin sal.

De entre los frutos secos, algunos destacan por sus excepcionales propiedades:

  • Nueces: ricas en Omega 3, buenísimas para el colesterol. ¿Os acordáis de cuando os enseñé mi merienda? Yogur natural con nueces… perfecta.
  • Almendras: tienen abundante vitamina E, que protege de los radicales libres. Además tienen un alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y son ricas en minerales como el calcio, el hierro, el fósforo, el magnesio y el potasio. Yo las suelo incluir en la ensalada que os mostré en una de mis entradas.
  • Cacahuetes: de nuevo, ricos en grasas saludables. Contienen ácido fólico y vitamina E. Se pueden comer como snack o en una deliciosa crema de cacahuete casera (cuidado con las que compramos por ahí, que suelen tener más porquería que otra cosa).
  • Pistachos: estos sí que son un vicio, al menos para mí, así que cuidado. A mí me cuesta mucho comerme solo unos pocos, pero si consigues controlarte, son muy beneficiosos.
  • Avellanas: muy saciantes y muy ricas en ácidos grasos monoinsaturados. También contienen ácido fólico. Eso sí, si sabéis de una forma cómoda de abrirlas… por favor, decidme cómo jeje.

Es evidente que los frutos secos son una opción excelente a incluir a diario en nuestra dieta, pero, con moderación.

¿Vosotros os habéis aficionado ya a los frutos secos? ¿Cuáles son vuestros favoritos?

¡Hasta la próxima!

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