Hoy toca… TRX!

trx

Hola a todos!

De nuevo os traigo una entrada relacionada con el ejercicio. Y es que, hoy es lunes, y los lunes toca… TRX!

  • TRX, suspension training, entrenamiento en suspensión… os hablo de ese aparato que tiene dos cintas que cuelgan de una estructura, del techo o de una pared, y que en sus extremos tiene dos agarres…
  • El TRX fue inventado por el ejército Americano (Navy SEAL), concretamente por Randy Hetrick. ¿Y de dónde surgió esta idea? De la necesidad de mantener un entrenamiento constante sin tener la posibilidad de cargar grandes máquinas ni disponer de espacios adecuados para entrenar. Así que empezaron a utilizar un cinturón de paracaídas y el propio peso corporal… y ya está, un nuevo tipo de entrenamiento, el TRX (en realidad TRX es una marca registrada, lo correcto es hablar de entrenamiento en suspensión o suspension training).
  • Y ahora es cuando vosotros decís… sí, claro.. entonces pretendes que hagamos un ejercicio que hacen los soldados? Estás loca o qué?

A mí esto del entrenamiento en suspensión siempre me ha llamado la atención (desde que se hizo famoso, obviamente) y cuando lo pusieron en mi gimnasio dije… tengo que probarlo!! Pero… me costó un poquito la verdad, porque me daba un poco de “miedo”. “Esto va a ser muy duro”, “con lo torpe que soy yo… me voy a meter un guantazo…”, pero… bendito novio que tengo, que es menos miedica que yo y me convenció para probar. Una sola clase necesité para engancharme al entrenamiento en suspensión, y desde entonces, todos los lunes y los miércoles, ahí estoy, dándolo todo.

  • ¿Pero eso no es muy duro?

A ver, es duro, pero lo bueno del TRX es que es perfectamente adaptable a cualquier persona. ¿Cómo? Jugando con la inclinación del cuerpo. Normalmente, si te inclinas más, el ejercicio será más duro, y si te inclinas menos, será más sencillo. Así que cualquiera puede hacerlo. Simplemente hay que empezar con pocas inclinaciones y poco a poco iremos aumentándolas.

  • ¿Y lo de que me voy a meter un guantazo…? ¿Es apto para torpes..? Ni guantazo ni nada. Si vas a empezar con esto, harás ejercicios sencillos, que no requieren de grandes capacidades. Ni te vas a caer, ni te vas a enredar, ni nada de nada.
  • Vale… pero… ¿y esto para qué me sirve a mí? Te recuerdo que yo lo que quiero es adelgazar… no ponerme cachas como los del ejército…

En primer lugar, para ponerte cachas vas a necesitar un entrenamiento y una alimentación muy específicos (y si eres mujer ya ni te cuento), así que olvídate, no te vas a poner cachas. El ejercicio que se realiza en una clase de suspension training (o entrenamiento en suspensión) va a depender bastante del monitor que te dé esa clase. Pero lo más común es que se trate de una clase de tonificación. Es decir,  por norma general no vas a hacer una gran cantidad de ejercicio cardiovascular (aunque juro que fui a dos clases de TRX con dos monitoras que metían un montón de cardio y casi hecho un pulmón por la boca), sino que vas a endurecer los músculos. Igual esto no te termina de convencer, no? Vale, y si te recuerdo que un cuerpo musculado consume muchas más calorías él solito que un cuerpo “fofo”? Es decir, que si ejercitas tus músculos, tu cuerpo consumirá más calorías aun cuando estés en reposo (aún crees que no deberías tonificar tus músculos?). Además, con el entrenamiento en suspensión activas tu core (tu zona media, es decir, lo que no son las extremidades) para poder mantener el equilibrio, así que estarás constantemente trabajando esta zona. Por último… de poco te va a servir bajar un montón de peso si luego te ves con todas las carnes colgando (ojo, estéticamente hablando, si tienes sobrepeso tu salud te va a agradecer que bajes de peso, con carnes fofas o sin ellas). Te aseguro que te vas a gustar mucho más si ves tus músculos tonificados. Y con el suspension training el cambio es espectacular. Repito, no te vas a poner cachas, te vas a tonificar y te verás mucho mejor.

  • Y qué hago, ¿me compro el cacharro y me pongo en mi casa a entrenar?

A ver, el TRX está pensado precisamente para eso, para que tú puedas comprártelo y entrenar en tu casa, en un parque, hasta en la habitación de un hotel si te vas de vacaciones. Pero desde luego mi recomendación no es esa. Yo te recomiendo que acudas a una clase dirigida de suspension training (o a un entrenador personal, vaya). En el entrenamiento en suspensión es muy importante una correcta técnica. Hay que cuidar mucho las posiciones para no lesionarse y para esto lo ideal es tener un buen monitor que te enseñe a hacerlo correctamente (ya lo dice mi monitor… no hace falta correr…, mírense en los espejos…). Si luego quieres seguir haciéndolo en tu casa, pues perfecto, pero yo te recomiendo que empieces entrenando con alguien que sepa y te pueda controlar y corregir los errores (algún día os hablaré de lo importante que es tener buenos monitores que nos guíen, nos corrijan y sobre todo nos cuiden las lesiones).

  • ¿Pero la clase será un poco aburrida, no?

En absoluto. A mí personalmente las clases se me pasan volando (en mi gimnasio las clases de suspension training duran 45 minutos). Entre que calientas, te pones a hacer los ejercicios, estás concentrado de hacerlo bien, mantienes el equilibrio, te echas unas risas porque el monitor te está tomando el pelo porque estás pataleando en lugar de hacer el ejercicio como hay que hacerlo… en fin, que la clase se pasa volando. Y sales con esa sensación de… buah, ya puedo ponerme morado a comida en cuanto llegue a casa (pero no lo hagas! es solo la sensación ehh, no vale ir al gimnasio y luego volverse loco comiendo…). Además hay tantísimos ejercicios distintos… que es imposible aburrirse.

En definitiva, y después del pedazo de testamento que os he escrito… probadlo. No es difícil, no vais a acabar besando el suelo, es divertido y muy efectivo para tonificar los músculos.

¿Alguien más por aquí enganchado al entrenamiento en suspensión?

Hasta la próxima!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *