Intolerancia a la lactosa

Intolerancia a la lactosa

¡Hola a todos!

Si recordáis, hace un tiempo publiqué una entrada explicando las diferencias entre la intolerancia y la alergia. Podéis verlo aquí si queréis. En esa entrada os prometí que hablaría en un futuro de algunas de las intolerancias más comunes. Lo prometido es deuda y aquí os traigo la primera de ellas: la intolerancia a la lactosa.

Seguro que todos habéis oído hablar de este tema tan de moda. Parece ser que ahora la leche es malísima y que no debemos tomar leche animal… ¿no? Bueno, primero vamos a ver en qué consiste esto de la intolerancia a la lactosa y luego ya sacamos conclusiones, ¿de acuerdo?

  • ¿Qué es la lactosa?

La lactosa es el azúcar de la leche, ni más ni menos. Se trata de un disacárido, compuesto por una molécula de glucosa y otra de galactosa.

  • ¿Y la lactasa?

Es una enzima encargada de digerir la lactosa. Lo que hace esta enzima es dividir la lactosa en las dos moléculas que la componen (glucosa y galactosa), para que así el organismo pueda absorberlas, digerirlas y transportarlas por el torrente sanguíneo.

  • ¿En qué consiste entonces la intolerancia a la lactosa?

En una deficiencia de la enzima lactasa, presentando una baja concentración o no produciéndose. En este caso, la lactosa no puede ser digerida en el intestino delgado, por lo que pasa directamente al intestino grueso, donde es fermentada por la flora bacteriana, provocando los síntomas típicos de la intolerancia a la lactosa.

  • ¿Cuáles son estos síntomas?

Diarrea, gases, náuseas, hinchazón del vientre, cólicos abdominales, distensión abdominal, calambres…

  • ¿Cuál es el tratamiento para la intolerancia a la lactosa?

La manera más habitual de eliminar los síntomas es reduciendo la ingesta de productos lácteos que contienen lactosa. La mayoría de las personas que producen niveles bajos de lactasa pueden tomar media taza de leche sin tener ningún tipo de problemas. Hay productos lácteos más fáciles de digerir, como por ejemplo el yogur, el queso, la leche de cabra, los helados, productos deslactosados, leche de soja…

  • ¿Es muy común la intolerancia a la lactosa?

Pues sí que lo es. Afecta al 75% de la población mundial, aunque hay grupos étnicos más propensos a padecerla. Por ejemplo, el 90% de la población asiática presenta este trastorno, pero por ejemplo en España afecta al 19-28% de la población. Parece ser que hay una relación causa-efecto con el hábito de tomar leche. Por norma general, la población que consume tradicionalmente leche, tiene menor intolerancia a la lactosa que la que no lo hace.

  • ¿Qué consecuencias puede tener la intolerancia a la lactosa?

La leche es fuente de calcio y vitamina D, riboflavina y proteínas. Si no podemos consumir leche, entonces deberemos escoger fuentes alternativas. Por ejemplo, encontramos calcio en el salmón, las espinacas, las sardinas, el tofu…. Respecto a la vitamina D, el cuerpo la produce por sí mismo cuando nos exponemos al sol. Además, también podemos obtenerla de alimentos como el hígado de bacalao.

  • ¿Y si quiero seguir consumiendo productos lácteos?

Actualmente en el mercado podemos encontrar muchísimos tipos de leche y derivados lácteos que no contienen lactosa, así que no tendrás problemas. Quizás lo más complicado es consumir productos en cuya preparación hay lácteos (helados, tartas, bollería…). Aquí sí es más complicado saber si lo que estás tomando tiene lactosa o no. Para eso, lo mejor es, por norma general, hacérselos uno mismo. Así estaremos siempre seguros de qué es lo que estamos consumiendo.

  • Entonces es verdad eso que dicen de que la leche es malísima y que debemos dejarla de consumir, ¿no?

De nuevo nos encontramos con uno de esos temas en los que nadie se pone de acuerdo. Está quien dice que toda la vida se ha consumido leche, que es muy sana, fuente de calcio y vitamina D… y está quién asegura que somos los únicos animales que seguimos tomando leche animal siendo adultos y que por tanto no deberíamos consumirla…

¿Mi opinión? Yo creo que la leche es muy sana y que no se debe dejar de consumir si te sienta bien. Es verdad que según cumplimos años, por norma general tendemos a tolerar peor la leche. Pues obviamente, si en algún momento sientes que la leche te sienta mal, hay millones de alternativas (leches sin lactosa, leches vegetales…). La leche es sana pero no imprescindible. Eso sí, si dejamos de consumirla porque no nos sienta bien, entonces habrá que buscar fuentes alternativas de calcio y vitamina D. Pero si te sienta bien… ¿qué problema hay? En mi opinión, ninguno.

Espero que os haya quedado más o menos claro el tema de la intolerancia a la lactosa.

Y tú, ¿consumes leche animal? ¿Has notado que no te sienta todo lo bien que quisieras?

¡Hasta la próxima!

7 comentarios en “Intolerancia a la lactosa

  1. Sonia dijo:

    Yo no soy intolerante a la lactosa, pero la leche entera, semi y desnatada me sientan mal la mayoría de las veces. (aunque alguna vez si he tomado de estas y no me a pasado nada).

    Muy entrada, he aprendido cosas que no sabia de este tema 🙂

  2. Maria Crochet dijo:

    Yo soy intolerante y es un coñazo… tienes que andar explicando y diciendo a todo el mundo: por favor, queso no, flan tampoco, tengo que pedir el café con leche sin lactosa en las cafeterías que afortunadamente cada vez son más.. En fin, hay cosas peores 🙂

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